Una franja horaria parece cargada: cada columna apila temperatura, icono de cielo, probabilidad de precipitación y a menudo viento. El truco es decidir para qué es la tarde — salir, viajar o quedarse — y leer solo las columnas que cambian ese plan.
Empieza por probabilidad e intensidad de precipitación juntas. Un 40 % de llovizna ligera casi nunca arruina un paseo; la misma chance con chubascos fuertes sí. Luego mira la tendencia de temperatura en las siguientes cuatro a seis horas, no un pico aislado: el enfriamiento tras un mediodía cálido importa más para la noche que el máximo absoluto.
Las rachas son el tercer filtro. Una brisa constante no se siente como rachas secas en bici o en costa expuesta. En meridian, mira primero la fila densificada de next-hour y luego la pestaña hourly si necesitas una ventana más larga.
Si los números siguen ruidosos, elige una decisión — salir a las 15:00 o esperar — y pregunta si alguna hora de ahora en adelante rompe claramente esa decisión. El resto puede quedar sin leer.
